miércoles, 14 de marzo de 2012

Cuatro Versiones Incas de la Leyenda del Dios Blanco / Parte 3 de 3

Partes 3 y 4 conclusión

por Kirk Magleby

Viracocha un Dios Hacedor del mundo

Juan de Betanzos era un cronista y conquistador español, de los primeros que invadieron el Perú al mando de Francisco Pizarra. Apenas llegaran a esa tierra, Betanzos comenzó a estudiar el quechua, el idioma de los incas, y pudo dominarlo hasta el punto de ser nombrado Intérprete oficial de la corte real.

Las primeras de sus obras que se publicaron fueron dos diccionarios Español-Quechua. Betanzos se casó con una princesa Inca y se estableció en Cuzco, reuniendo datos y observaciones que él mismo conseguía, hasta 1551, año en que se publicó su tratado sobre la historia y las tradiciones de los indios andinos titulado Suma y narración de los incas.

Al escribir, tenía especial cuidado en "guardar la manera y orden de hablar de los naturales" (dedicatoria del libro).

Esta es su descripción del dios Viracocha:

". . . que preguntando a los indios que figura tenía este Viracocha cuando ansíle vieron los antiguos, según que dello ellos tenían noticia y dijeronme que era un hombre alto de cuerpo y que tenía vestidura blanca que le daba hasta los pies, y questa vestidura traía ceñida, é que traía el cabello corto y una corona hecha en la cabeza a manera de sacerdote

y andaba destocado, y que traía en las manos cierta cosa que á ellos les parece el día de hoy como estos breviarios que los sacerdotes traían en las manos . . . preguntóles como se llamaba aquella persona en cuyo lugar aquella piedra era puesta5, y dijeronme que se llama Con Tici Viracocha Pachayachachic, que quiere decir en su lengua, Dios Hacedor del mundo."

Viracochanpa un Dios de milagos

Muy poco se sabe del que escribió la leyenda que aparece más abajo. Se trataba de un indio procedente del sur del imperio inca, que se enorgullecía de haber sido "cristianizado". Firmó sus escritos con el nombre don Juan de Santacruz Pachacuti Yamqui, y el manuscrito, hecho en una extraña mezcla de español y quechua, permaneció inédito hasta 1880. No obstante, la versión del dios blanco que da este autor es por demás interesante:

"Y passado algunos años después de aberlos ydo y echado a los demonios . . . desta tierra, an llegado entonces a esas provincias y reynos de Tabanatinsuyo un hombre barbudo, mediano de cuerpo y con cabellos largos, y con camissas algo largas, y dizen que era ya hombre passado más que de moco, y trayey las canas, hera flaco, el qual andava con su bordón, y era que enseñaba a los naturales con gran amor, llamándoles a todos hijos y hijas, el qual no fueron oydos ni hechos casso de los naturales, y guando andaba por todas las provincias ha hecho muchos milagros, y bisibles; solamente con tocar a los enfermos los sanaba, el qual no trayey enteres ninguno ni trayey atos, el qual dizen que todas las lenguas hablava mejor que los naturales, y le nombravan TON APA o TARAPACA VIRACOCHANPA CHAYACHICACHAN o PACCHACAN Y BICCHHAYCAMAYOC _CUANACUYCAMAYOC . . . Reprehendiéndoles con amor afable, y por el dicho Apotampo los oyeron con atención, recibiéndole el dicho palo en su mano, de modo que en un palo los recibieron lo que les predicava, señalándoles y rayándoles cada capitulo de las rrazones. Este barón llamado Thonapa dizen que andubo por aquellas provincias de los collasuyos, predicándoles sin descansar. . . El cual dicho Thonapa dizen que los maldijo el dicho pueblo, de que vino a azer anegados con agua, y el día de oy se llama Yamqui Cupacocha, la laguna, que los yndios deste tiempo casi todos lo saben que como antiguamente hera pueblo principal y agora es laguna. Lo uno dizen que en un cerro muy alto llamado Cachapucara,. estaba o abia un ydolo en figura de mujer, a el cual dizen que Tunapa tuvo gran

odio con el dicho ydolo, y después le hecho fuego y se abrasó el dicho cerro con el dicho ydolo, rrebentandoles y derretiendoles como una cera el dicho cerro, y hasta el día de oy hay señales de aquel milagro espantable, jamás oído en el mundo . . . Dizen quel dicho Tunapa pasó siguiendo al rrío de Chacamarca, hasta topar en la mar. Entiendo que pasó por el estrecho hacia la otra mar. Esto han averiguado por antiguos inqas antiquísimos."

Conclusión

Uniendo los elementos de estas cuatro versiones de la tradición inca del dios blanco en una sola descripción, surge un interesante retrato del dios Viracocha.

Se trataba de un dios creador que vino a la tierra a visitar a los hombres a quienes había creado, a instruirlos y organizarlos. Era de piel blanca, de estatura mediana o grande, y llevaba puesta unatúnica blanca, sujeta en la cintura, que le llegaba hasta los pies; ya no era un jovenzuelo; tenía e¡ pelo blanco y era delgado; cuando caminaba, llevaba un báculo y un libro en las manos, y algunas veces se le vio llevar una corona en la cabeza. Aunque demostraba suprema autoridad, hablaba con humildad y amor, llamando a todos sus hijos e hijas.

Muy anterior a la época del imperio inca, la visita de este Viracocha se constituyó en la tradición más importante de los pueblos andinos. Durante muchos días antes de su venida, el sol se oscureció y la gente sufrió tremendas privaciones por la falta de luz solar. Sólo después de mucho suplicar y orar intensamente se les devolvió la luz, después de lo cual apareció el Viracocha. En todas las partes que visitó, llevó a cabo milagros; hizo que se aplanaran las colinas y se levantaran los valles para formar montañas; hizo brotar agua de las rocas, devolvió la vida a hombres y animales y caminó sobre las aguas; curó a los enfermos con solamente tocarlos, y hablaba todos los idiomas de la región con igual facilidad. Cuando Viracocha maldijo una ciudad, ésta quedó sumergida en un lago y todos sus habitantes se ahogaron; maldijo una montaña, y ésta fue consumida por fuego del cielo. El dio a los hombres los mandamientos de amar a su prójimo y tratarlo con caridad; además, amonestó a la gente por su iniquidad.

Les entregó una copia de su sermón, escrita en un palo, y luego la revisó con ellos haciendo hincapié en los puntos importantes. Habló a una gran congregación, diciéndoles los acontecimientos que sobrevendrían, y les advirtió que aparecerían hombres que declararían falsamente ser el Viracocha; pero también les prometió que en tiempos futuros les enviaría mensajeros y siervos suyos para enseñarles y protegerlos.

No poseyendo valores materiales, Viracocha se fue sobre el mar al final de su visita, y el pueblo jamás volvió

a saber de él.

No resulta difícil comprender que algunas personas declaren que existe una fuerte relación entre las muchas versiones de la leyenda del dios blanco que tienen los diversos pueblos indígenas de América y el relato de la visita del Cristo resucitado a los pueblos americanos, registrado en el Libro de Mormón.

Muchos de los detalles de estas versiones peruanas de dicha leyenda parecen dar crédito a esas afirmaciones. Más aún, parecería que los indios que las relataron a los cronistas españoles las conocían muy bien.

Cuatro Versiones Incas de la Leyenda del Dios Blanco / parte 2 de 3

Parte 2 de 4

El Dios "Viracocha"

por Kirk Magleby

Pedro Sarmiento de Gamboa fue un navegante y escritor español, que era capitán en el ejército de su país.

Mientras se encontraba estacionado en Cuzco, Perú, recibió del virrey Francisco de Toledo la orden de recopilar una historia de los incas. Sarmiento de Gamboa convocó a los hombres sabios más viejos que había en esa capital de los incas y habló con ellos, uno a uno, personalmente; luego comparó sus declaraciones, sacó sus propias conclusiones y escribió parte de la historia que se le había solicitado.

Su manuscrito llevaba el título Historia de los lncas,~Segunda Parte de La Historia Llamada Indica, y fue el segundo tomo de una gran obra que originalmente se pensó publicar en tres volúmenes. Sin embargo, el manuscrito inédito permaneció bajo custodia de los reyes españoles durante muchos años, siendo finalmente vendido a la biblioteca de la Universidad de Gotinga, en Alemania, donde fue descubierto y finalmente publicado en Berlín, en 1906. La versión que da Sarmiento de Gamboa sobre la leyenda del dios blanco aparece a continuación:

"Todos concuerdan en que la creación destas gentes la hizo el dicho Viracocha, el cual tienen noticia que fue un hombre de mediana estatura, blanco y vestido de una ropa blanca a manera de alba ceñida por el cuerpo, y traía un báculo y un libro en las manos. Y tras esto cuentan un extraño caso, que, como después quel Viracocha crió todas las gentes, viniese caminando, llegó a un asiento donde se habían congregado muchos hombres de los por él criados . . .

"Viracocha prosiguió su camino, haciendo sus obras e instruyendo las gentes criadas . . . V quiriendo dejarla tierra del Pirú, hizo una habla a los que había criado, avisándoles de cosas que les habían de suceder. Les dijo que vendrían gentes algunas que dijesen que ellos eran el Viracocha, su Criador, y que no los creyesen, y quel en los tiempos venideros les enviaría sus mensajeros para que los amparasen y enseñasen. Y esto dicho, se metió con sus dos criados por la mar, e iban caminando sobre las aguas, como por la tierra, sin hundirse."

Cuatro Versiones Incas de la Leyenda del Dios Blanco / Parte 1 de 3

Parte 1 de 4

"El Dios Ticiviracocha"

por Kirk Magleby

Es muy conocido el hecho de que casi todas las tribus indígenas del Hemisferio Occidental han preservado tradiciones sobre la aparición en la antigüedad de un dios blanco que bajó del cielo para instruir y organizar a su pueblo. Algunas de las versiones más interesantes de esta extendida tradición proceden del Perú, donde se conoce a ese dios legendario bajo los nombres de Kon Tiki Viracocha, Tunupa, Pachacamac, Tarapacao Arnauan, según la región del país.

Cuatro afamados cronistas que escribieron historias de los incas, Pedro Cieza de León, Pedro Sarmiento de Gamboa, Juan Betanzos y Juan de Santa Cruz Pachacuti, registraron interesantes relatos de ese dios blanco y barbado. Dichos escritos nos dan una descripción bastante detallada de su apariencia, personalidad y visitas a los antepasados de los indios andinos.

Pedro Cieza de León: "El Dios Ticiviracocha"

Cieza de León llegó a Perú en 1548 como soldado de un destacamento enviado para sofocar una rebelión que se había convertido en una guerra civil entre los españoles. Permaneció allí hasta 1550, tiempo durante el cual visitó casi toda aquella tierra recién conquistada, observando y registrando por escrito descripciones del terreno, la flora, las costumbres nativas y los aspectos más importantes de la historia indígena. Desde sus viajes a Colombia, en 1541, había llevado un diario de sus observaciones; pero en Perú, Cieza de León se dejó fascinar por la idea de escribir una historia del país y sus nativos. Después de terminar sus deberes militares, se dedicaba a conversar con los amautas (hombres sabios entre los indios) y los orejones (nobles incas), así como con españoles versados en esos conocimientos, a fin de aprender todo lo que podía sobre la historia y las tradiciones del Imperio Inca.

Un Dios blanco en América

"Lo que yo aquí escribo son verdades y cosas de Importancia, provechosas . . .", escribió en la dedicatoria de su primer libro, "pues muchas veces cuando los otros soldados descansaban, cansaba yo escribiendo."

La primera obra de este historiador, La crónica del Perú, fue publicada por primera vez en Sevilla, en 1553; la última, El señorío de los incas, permaneció inédita hasta 1880. En el capítulo cinco de ésta última, Cieza de León relata la siguiente leyenda sobre la aparición de un dios blanco a los antepasados de aquellos indígenas:

"Antes que los Incas reinasen en estos reinos ni en ellos fuesen conocidos, cuentan estos indios otra cosa muy mayor que todas las que ellos dicen, porque afirman que estuvieron mucho tiempo sin ver el sol y que, padeciendo gran trabajo con esta falta, hacían grandes votos é plegarias a los que ellos tenían por dioses, pidiéndoles la lumbre de que carecían; y que estando desta suerte, salió de la isla de Titicaca, questá dentro de la gran laguna del Collao1, el sol muy resplandeciente, con que todos se alegraron. Y luego questo pasó, dicen que de hacia las partes del Mediodía vino y remanesció un hombre blanco de crecido cuerpo, el cual en su aspecto y persona mostraba gran autoridad y veneración, y queste varón, que asi vieron, tenia tan gran poder, que de los cerros hacia llanuras y de las llanuras hacia cerros grandes, haciendo fuentes en piedras vivas; y como tal poder reconociesen, llamábanle Hacedor de todas las cosas criadas, Principio deltas, Padre del sol, porque, sin esto, dicen que hacia otras cosas mayores, porque dió ser á los hombres y animales, y que, en fin, por su mano les vino notable beneficio. Y este tal, cuentan los indios que á mi me lo dixeron, que oyeron á sus pasados, que ellos también oyeron en los cantares que ellos de lo muy antiguo tenían, que fué de largo hacia el NORTE, haciendo y obrando estas maravillas, por el camino de la serranía, y que nunca jamás lo volvieron á ver. En muchos lugares diz que dió orden á los hombres cómo viviesen, y que les hablaba amorosamente y con mucha mansedumbre, amonestándoles que fuesen buenos y los unos á los otros no se hiciesen daño ni injuria, antes, amándose, en todos hobiese caridad. Generalmente le nombran en la mayor parte Ticiviracocha, aunque en la provincia del Collao le llaman Tuapaca, y en otros lugares della Arnauan.

Fuéronle en muchas partes hechos templos, en los cuales pusieron bultos de piedra á su semejanza, y delante dellos hacian sacrificios: los bultos grandes questán en el pueblo de Tlahuanacu, se tiene que fué desde aquellos tiempos; y aunque, por fama que tienen de lo pasado, cuentan esto que digo de Ticiviracocha, no saben decir del más, ni que volviese á parte ninguna deste reino."

martes, 13 de marzo de 2012

Diego de Landa : Similitudes entre el cristianismo y la religión maya



A los 17 años ingresó en el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo y fue uno de los primeros frailes franciscanos que viajó a la península de Yucatán, llegando en 1549, en donde trabajó intensamente durante tres décadas en la evangelización de los nativos mayas. Fue consagrado obispo de Yucatán en 1572.

Diego de Landa encontró algunas similitudes entre el cristianismo y la religión maya en el aspecto de los ritos sagrados que consistían en sacrificios humanos y ofrendas de sangre lo que se relacionaba, según Landa, con el carácter sacrificial de la figura de Cristo el cual había dado su vida por la humanidad.

Debido a la reticencia de los mayas para aceptar la fe católica y para abandonar sus propios rituales religiosos, en junio de 1562, Landa mando detener a los gobernantes de Pencuyut, Tekit, Tikunché, Hunacté, Maní, Tekax, Oxkutzcab y otros lugares, entre ellos a Francisco Montejo Xiu, Diego Uz, Francisco Pacab, y Juan Pech, quienes fueron escarmentados. El 12 de julio de 1562 se realizó el Auto de fe de Maní en donde se incineraron ídolos de diferentes formas y dimensiones, grandes piedras utilizadas como altares, piedras pequeñas labradas, vasijas y códices con signos jeroglíficos. Las palabras de Landa fueron: "Hallámosles gran número de libros de estas sus letras, y porque no tenían cosa en que no hubiese superstición y falsedades del demonio, se los quemamos todos, lo cual sentían a maravilla y les daba pena". Se calcula que incineraron toneladas de libros, los cuales poseían registros escritos de todos los aspectos de la civilización maya.

El evento tuvo repercusiones. Por una parte los mayas idearon medios para preservar sus cultos ancestrales, pero fue criticado por los colonos españoles quienes argumentaron que en lugar de doctrina, los indios recibían miserables tormentos, la noticia llegó hasta Felipe II, por lo que en abril de 1563, Landa tuvo que viajar a España para presentar su defensa.[1]

Como parte de su labor evangelizadora llevó a Yucatán, desde Guatemala, dos imágenes de la Inmaculada Concepción. Una estaba destinada al Convento Grande de San Francisco en Mérida y la otra al de San Bernardino de Siena en Valladolid, aunque debido a sucesos considerados como milagrosos decidió que la segunda imagen se quedara en el convento de San Antonio de Padua en Izamal, lugar por el que sentía un gran afecto. En la actualidad dicha imagen es considerada Reina y Patrona de Yucatán. En memoria de su labor en beneficio de los izamaleños se le ha erigido una estatua en bronce a un costado del convento.


Su aporte al estudio de la cultura maya



"Manuscritos de Diego de Landa".En su madurez se dedicó al estudio de la cultura maya, quizás para tratar de recuperar la valiosa información que había destruido en su época de inquisidor.[2] Logró recuperar una gran cantidad de información sobre la historia, el modo de vida, las creencias religiosas de los mayas, también logró entender el sistema vigesimal de las matemáticas y el calendario de esta civilización.

Escribió Relación de las cosas de Yucatán hacia 1566, su obra es clave para entender el mundo maya de la época de la conquista. En su obra escribe de los Mayas y su historia, finalizando con una crónica del descubrimiento de aquellas tierras y la conquista española.

Su obra ha sido base, para los investigadores e historiadores de la cultura maya.

En su obra se mensiona este comentario :


"Algunos de los más ancianos de Yucatán dicen que han escuchado de sus antepasados que esta tierra fue ocupada por una raza de personas que vinieron de Oriente, a quienes Dios había liberado abriéndoce senderos a través del mar... Si esto fuese cierto, necesariamente resultaría que todos los habitantes de las Indias son descendientes de los judíos" (Diego de Landa, Relación de las Cosas de Yucatán, 1566), p. 16.




viernes, 9 de marzo de 2012

INDIOS BLANCOS EN AMERICA



1.- Indios Blancos, sangre Nefita entre los Lamanitas.



Se menciona que los nefitas fueron destruidos en la gran batalla el año 421 D.C. Moroni siendo uno de los últimos sobrevivientes nefitas. Sin embargo no parece ser el único. Era Moroni casado? Habrá tenido hijos? No existe respuesta a esto y tal vez hay gente que dice que él era soltero ya que se apareció como ángel a José Smith. Sin embargo hubo ángeles que se aparecieron a otros y uno que otro se sabe que era casado. Moroni menciona que el se esconde de los lamanitas para no ser eliminado, ya que los lamanitas matan a todo nefita que no niegue al Cristo. No parece ser él el único nefita sobreviviente, tal vez hubieron algunos otros nefitas que no fueron eliminados, o algunas mujeres lamanitas esposas de nefitas que tuvieron hijos y los ciraron como lamanitas, de estos proviene el linaje blanco.

En el libro The Americas Before Columbus se menciona lo siguiente:
Fueron los blancos descendientes de los pre –incas o mayas?
La ciencia dice que si.




Habían familias enteras que eran blancas – aquí hay un padre blanco – una madre blanca – y tres niños blancos . Todos los científicos concluyen que sin excepción que no podría haber familias enteras que fueran albinos ya que los albinos eran muy pocos, uno aquí y otro allá; y como un verdadero albino es precisamente un individuo que es falto de pigmento, con cabello blanco y ojos rosados, no pueden confundirse con indios blancos. Los últimos , aunque se diferencian de sus parientes de piel café, sin excepción tienen cabello rubio y ojos azules o verdes a cafés. . por lo tanto en esta conferencia de varios connotados científicos se tuvo un punto en común entre todos los presentes- “Que los Indios blancos no eran albinos ordinarios” – sino que eran descendientes de una raza antigua Maya.
(Americas Before Columbus Dewey Farnsworth pg 164)




“PERO LOS INDIOS BLANCOS CONTINUARON NACIENDO ENTRE LOS INDIOS OSCUROS. EL LINAJE BLANCO ESTABA PROFUNDAMENTE INCLUIDO EN LA SANGRE INDIA.
FINALMENTE LOS INDIOS EMITIERON UNA LEY PROHIBIÉNDOLES QUE SE CASARAN, PERO CON O SIN MATRIMONIO, CONTINUARON NACIENDO INDIOS BLANCOS, TANTO DE MADRES BLANCAS COMO OSCURAS. LAS LEYES DE LA NATURALEZA ERAN MAS FUERTES QUE LAS LEYES DEL HOMBRE” (Indios blancos de Darien Marsh, p. 208)





Algunos eran blancos puros. Otros mezclados entre blanco y café.



Dr Harris y su esposa estaban examinando los varios indios blancos que llegaron de las montañas: el dijo que eran algo nuevo para la ciencia. La teoría es que ellos descendieron de de alguna raza rubia que se mezcló con los Tule en tiempos antiguos.
Las tres niñas indias que conocí no tenían color artificial, su cabello rubio era mas fino que el de aquellas indias normales. Sus ojos pardos o azulados. Indios blancos? Recuerdo historias de tales personas. Estas eran ciertamente indias. Estas niñas se veían como tres noruegas saludables, no alteraciones biológicas. Tampoco eran producto de sangre mezclada de algún buscador de oro Norteamericano.






“Mimi” la india blanca de San Blas llevada a los Estados Unidos.



“En una isla cerca de la playa del tamaño de Portogandi, al poner ancla, una docena de de canoas con indios blancos llegaron para recibirnos. Entre la multitud habían mas, mujeres y niñas, así como hombres y niños.
“cuando dejamos la casa , vimos a muchos mas indios blancos en la calle – familias completas de los mismos. Estaba sorprendido. Había informes simples de esta gente en la época de Colon anteriormente, pero ninguna persona responsable las había visto y nadie se imaginó que multitudes de ellos vivieran a un día de camino de los pueblos principales.




“Con ellos estaba un pequeño niño desnudo de unos ocho años . tenía el cabello dorado y ojos que variaban de azul verdoso a café… Me dijeron que los padres del pequeño niño blanco querían verme… cuando entré, me llevé una sorpresa. La madre y el padre del niño no eran blancos. Eran indios comunes sin nada inusual en ellos excepto que el padre era algo alto. Tenían tres otros niños. El segundo también era blanco, pero las dos niñas eran café olivo como sus padres” ( White indians of Darien, Marsh, pp 202,203)




En conclusión se puede decir que si hay mezcla de sangre nefita con la lamanita tal vez en un porcentaje bajo, En Bolivia se menciona que existen indígenas en los valles altos de Santa cruz así como en Tarija que son de piel mas clara y aún de ojos pardos o verdes.

jueves, 8 de marzo de 2012

Milagros Mordernos : Fe Pura y Sencilla

Los Cachapoyas : Indios Blancos en América


Ya los conquistadores españoles hicieron mención en sus crónicas a estos blancos de Chachapoyas, y especialmente a la belleza de sus mujeres. En una crónica se cita el nacimiento de un niño al que los chachapoyas consideraban como hijo de los dioses, por ser tan rubio y tan blanco que aun era difícil encontrarlos así en la misma Europa. Los españoles que conquistan América definen a los chachapoyas blancos, rubios y de elevada estatura, por lo general, un palmo más que los mismos españoles. Los chachapoyas blancos recordaban la memoria de que sus antepasados provenían del este. Al este de Chachapoyas está la región selvática del Amazonas y más allá el Atlántico. Entre las representaciones que han quedado escritas en diversos edificios, podemos ver dibujos y figuras representaciones de barcos de grandes proporciones.
Los chachapoyas eran temidos guerreros. Utilizaban como arma hondas idénticas a las de los antiguos habitantes de las islas Baleares. Eran maestros en el arte de la trepanación del cráneo, para aliviar la presión craneal, al igual que los celtas. También coinciden con los celtas en que coleccionaban cabezas cortadas de sus enemigos. Construían casas de piedra redondas, con un diámetro de entre 7 y 9 metros, casas idénticas a las celtas. Todavía hoy pueden verse las ruinas de las murallas de su imperio, muros enormes en elevaciones montañosas que recuerdan fortalezas europeas. Unas esculturas de rasgos indoeuropeos que impasibles observan el horizonte, halladas entre barrancos en las montañas, son muy similares a las que encontramos más hacia el oeste, en el Océano Pacífico, en la isla de Pascua. Cuando el conquistador español Orellana, remontando el río Amazonas, llegó a las inmediaciones de la actual Manaos, los indios de la región le hablaban de unos hombres blancos, altos y rubios que vivían en ciudades más allá de la selva y que guardaban tesoros inmensos. Más adelante, los conquistadores españoles, se encontraron con una delegación de 4 hombres blancos rubios y altos, bien vestidos y de formas educadas, quienes preguntaron a los españoles sobre la intención que tenían. Los españoles les dijeron que buscaban convertir la región al cristianismo y someterles a la corona de Castilla. Se despidieron y nunca más volvieron a encontrarlos. ¿Podían haber sido unos enviados chachapoyas, o tal vez de algún otro centro poblado por blancos?. ¿Cuál es el origen de los primeros chachapoyas blancos que llegaron a América mucho antes de la llegada de los españoles?. ¿Qué hacían en aquella región?. Si nos centramos en los actuales descendientes de los chachapoyas blancos, vemos cómo entre ellos predominan aún rasgos raciales nórdicos, cabellos rubios, ojos claros, piel blanca rosada o pecosa, pese a que el mestizaje amerindio se halle muy introducido.

lunes, 5 de marzo de 2012

UN BARBERO ATEO Y EL CLIENTE CREYENTE





Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba, como es costumbre.

En estos casos entabló una amena conversación con la persona que le atendía. Hablaban de tantas cosas y tocaron muchos temas. De pronto, tocaron el, tema de Dios.

El barbero dijo:
Fíjese caballero que yo no creo que Dios exista, como usted dice.

Pero, por qué dice usted eso? - pregunta el cliente.

Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O...dígame, acaso si Dios existiera, habría tantos enfermos? Habría niños abandonados? Si Dios existiera, no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. Yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión.

El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio.

Recién abandonaba la barbería, vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.

Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero.

Sabe una cosa? Los barberos no existen.

Cómo que no existen? -pregunta el barbero-.

Si aquí estoy yo y soy barbero. - No! -dijo el cliente-, no existen, porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

Ah, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mi.

Exacto! -dijo el cliente-. Ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria.

sábado, 25 de febrero de 2012

Quiasmos en la Piedra de Lehi ( Estela 5 )

Fuente : http://stela5izapapopoca.blogspot.com/

*LOS QUIASMOS EN LA ESTELA 5 DE IZAPA “EL ARBOL DE LA VIDA”
Por Mario A. Popoca ©


f.
Un campo entre caminos (serpientes) y fuentes de agua (peces)




f.
Un lugar con niebla entre caminos (serpiente), un río y un glifo con ojos y oídos vendados

e.
Jaguar (y colibrí) a espaldas




e.
Hombre y niño a espaldas



d.
Imagen Ave


d.
Imagen Bestia




c.
Acción de compartir el fruto
c.
Acción de rechazo y/o adoración





b.
Hombre injertado
b.
Hombre absorbido







a.
Árbol








A.
Raíces del árbol







B.
Hombre de espalda al árbol y un niño
B.
Hombre de espalda al árbol y un niño





C.
Incensario
C.
Libro o registros




D.
Sacerdote


D.
Gobernante



E.
Vara




E.
Barra

F.
Mujer anciana






F.
Ayudante o consejero


Mario A. Popoca. Profesor de religión (CES), catedrático, investigador, pintor y escritor. Título por la Universidad Tecnológica de México y Estudios Superiores en la Universidad Iberoamericana.
Imágenes en blanco y negro compartidas por Garth Norman

viernes, 24 de febrero de 2012

Video : La antigua America Habla

Documental aprobado por la primra presidencia de la iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, en el se muestra evidencia arqueológica de la visita de Jesucristo a la antigua américa después de su resurrección .

Primeria Parte



Segunda Parte




Tercera Parte